Así lo ha asegurado recientemente su portavoz en Estados Unidos, Dave Karraker, quien indicó que la compañía es muy consciente de que muchos han intentado hackearla a través de las diversas vulnerabilidades que se han podido encontrar en la consola.
Asimismo, expresó que la compañía luchará y tomará las medidas legales oportunas contra aquellos que, de manera ilegal, se intentaran aprovechar de dichos fallos para el citado hackeo, que, por momentos y según opiniones ofrecidas por la misma, aún no han conseguido ejecutar las copias de los videojuegos.
Y es que incluso Microsoft, tal y como informábamos el pasado 24 de mayo, está empezando a luchar de manera directa contra este tipo de hackeo, vetando a aquellos usuarios que dispongan de una Xbox modificada.
